Las primicias

Hoy en la Eucaristía han hecho una gran ofrenda, las primicias de la cosecha y hasta un pollo…no es por la cantidad lo que la hace grande sino por el gesto de brindarlo al Señor y a los sacerdotes que los acompañan en su camino de fe.

Y a la tarde en la Adoración al Santísimo en Gamia me preguntaba…¿qué primicias le ofrezco yo al Señor?…

Los primeros minutos al despertar…los últimos antes de dar vuelta y echarme a dormir…tantos ratos sueltos en los que una jaculatoria o una breve oración se transforman en ofrenda…espero que grata y esperada para seguir creciendo Él y menguar yo…

Inocencia

Solemos decir que es una pena que a lo largo de la vida vayamos perdiendo la inocencia que tenemos de niños, hoy viendo a ese niño a los pies del altar me hizo preguntarme: ¿por qué no nos contagiamos?

Contagiarnos de bondad, de inocencia, de sana curiosidad, de alegría, de no tener preocupaciones o al menos si las hay de aprender a relativizar y quedarnos con lo importante, lo cierto, lo bueno.

Sólo tú abres Caminos…

Cuando no te miramos a los ojos o torcemos la vista…

Cuando no escuchamos tu Palabra…

Cuando no seguimos tus pasos…

Tantas veces dejamos de escuchar tu voz y nos perdemos, no entendemos, no miramos más allá de nuestra pequeña realidad sin darnos cuenta que somos parte de algo grande.

¡Gracias Señor! porque a veces te abres camino de la forma más insospechada y pones palabras, gestos y acciones en nosotros que construyen tu Reino.

Nuestras renuncias siempre consiguen tu beneficio.

Cope Asturias – Escuchar en https://bit.ly/3oTn5WK
La Nueva España – Ver noticia en https://bit.ly/3l56Sg2

C’est l’Afrique

Esta expresión la usa mucho nuestro cocinero Jacques para explicar esas situaciones un poco rocambolescas para nosotros pero que en Benín es bastante habitual y que no les choca tanto.

Que el tráfico de la carretera principal se bloquea durante horas y horas por un camión averiado…que las piezas de tu coche siempre hay que fabricarlas e inflar los costes del mecánico…habría para hacer una gran lista pero las curiosidades no hacen más que poner énfasis a la pequeña realidad que uno puede ir conociendo…cuarenta días van a saber a poco por lo mucho que Benín puede ofrecer a quien venga con ganas de conocer y aprender mucho de ellos.

El largo viaje de ayer tenía como objetivo poder visitar esta mañana varios proyectos de congregaciones religiosas femeninas en varios puntos cerca de la frontera con Togo. Colegios, orfanatos, internados, grandes proyectos para los más pequeños que ellas sacan adelante con la ayuda de muchas instituciones situación que la covid-19 también ha dificultado en numerosas ocasiones.

Nos pasamos por las clases a saludarlos y son geniales, te reciben cantando – sí, para variar estarás pensando irónicamente – y esas miradas y sonrisas iluminan todo lo demás. Por muy pocos medios de los que dispongan, una vez más ellos te muestran las ganas que le ponen y la fuerza para salir adelante y prosperar.

Lo que tiene valor

La buena gente que Dios te pone en el camino y te cuida como si te conociera de toda la vida.

Los que te regalan una sonrisa… porque sí.

Los saludos que te llegan de España y no te esperabas.

La familia que hoy no los puedo ver y aún así te mandan ánimos y el corazón pues sonríe de otra manera

La cama en la que por fin coges…esas cosas que tenemos siempre y no valoramos son las que más me están cuestionando…y para todo lo demás…

Dar gracias a Dios por esta oportunidad que me ha dado la vida y por hacerlo a las puertas del sacerdocio porque esto me confirma muchas cosas y me ayuda a arreglar muchas más.

Hoy las cinco horas de coche hasta Natitingou me han dejado sin poder hacer muchas fotos y la verdad que del día me quedo con la Eucaristía.

Ser pan vivo para el Vivo…Viva Cristo Rey.

Orgullo, valor y garra

El título de esta entrada dirá mucho a los seguidores del Real Oviedo pues es el lema del equipo y que se canta en el himno. Hoy me siento orgulloso de mi equipo por haber tenido el detallazo de regalarnos unas camisetas del equipo y las hemos repartido a los chavales de la misión y lo hemos pasado ¡BOMBA!. Hemos reído, cantado y hasta jugado un partido en campo grande…lo que me han hecho correr….

Y volviendo a la misión, me gusta el título porque al irnos esta tarde a Kenekou nos ha recibido casi el pueblo entero orgullosos de lo que están construyendo, una cooperativa de cría de pollos y cerdos que aunque lleva retraso han querido festejar por nuestra visita…quizás para evitar enfados mayores por el retraso de meses que acumulan. Espero que luego le pongan valor y garra y hagan buen uso de la instalación para traer prosperidad al pequeño pueblo.

La fiesta que montaron bailando durante TODA la visita, ni un segundo de silencio…así que no puede faltar un pequeño vídeo del jaleo.

Pausa y espera

Hoy ha sido un día de pausa ya que el cansancio acumulado fue haciendo mella en la espalda y las cervicales y veía difícil poder subirme a traquetear por las pistas de tierra. He aprovechado no solamente para descansar físicamente sino para hacer un poco de examen personal de lo que he vivido las últimas semanas ahora que ya estamos a la mitad de esta aventura.

Una pausa para reflexionar, pensar en lo que puedo aportar, en lo mucho que recibo…

Además llega el Adviento…la espera…la mayor esperanza vuelve a encarnarse para mostrarnos el Amor de Dios y también hay que preparar el corazón.

De colores y olores

Adentrarse en un mercado es de auténtica locura pero es una gran muestra de la cultura y las costumbres de cada lugar y aquí no iba a ser menos…

La cantidad de puestos de verduras, frutas o legumbres se transforman en una manta de color y sabores que sería empezar y no parar.

Sin embargo, debo reconocer que los puestos de pescado y carne te dan una vuelta al estómago…o dos…o tres…

Entra la curiosidad y empiezas a preguntar qué son las cosas que vas viendo y no dan a basto a responderte…

Pobreza por fuera, alegría por dentro – Gambweru

Pocas cosas marcan tanto como las sonrisas, las carcajadas y risas que comparten con nosotros. Hoy el final de la misa ha sido una fiesta con baile y todo lo que hiciera falta, pero justo al lado…la capilla derruida por el pobre adobe con el que la pudieron construir.

Es un gran contraste que choca por dentro y aun con todo encuentra pronto la respuesta…no necesitan piedras para celebrar la fe…a la sombra de un árbol con una sencilla mesa…unos bancos y todo el entusiasmo y la cercanía con los extranjeros que hoy los visitan.

Hoy incluso había que escuchar a dos traductores…una cosa curiosa y muy necesaria para que la homilía y el compartir final sea participado entre todos. No deja de sorprenderme que pese a no entender lo que dicen hasta que lo traducen al francés y entiendo menos de la mitad la templanza y la fuerza con la que se expresan que me hacen recordar al pasaje de Jesús enseñaba en la sinagoga mientras todos se preguntaban de dónde sacaba la autoridad.

Al terminar la misa, quisieron enseñarnos el colegio que han puesto en marcha entre todos pagando a una maestra para los 40 niños que han comenzado las clases…es la primera vez que rompo a llorar ante la situación que nos encontramos…un auténtico chamizo de ramas y hojas que simplemente los cubre del sol…dentro el espacio se queda algo pequeño, apenas unos cuadernos, una pizarra….sin embargo, pronto una niña se me acerca, me da palmas y me ofrece un abrazo…esa fue mi gran enseñanza. Espero que esos pequeños sigan creciendo en sabiduría para sacar adelante sus sueños y alcanzar sus metas.

Siempre imaginé…hasta que llegué a Kabanu

Ya lo dice la canción de Hakuna:

Siempre imaginé la felicidad ligada al poder y a la comodidad
Siempre imaginé la felicidad ligada a mis sueños cumplidos
No sabía que la felicidad era asíMiembro de un pueblo, tengo familia
Ciudadano del cielo y de estirpe eligida
De nación, piedra de iglesia, que habita en Jerusalén

Sin embargo, una vez más la sensación de ser pequeño en medio de algo muy grande, un sentimiento de pertenencia, de necesitar poco para tener mucho…el ciento por uno.

Al terminar la Eucaristía, presentando a unos bebés a la comunidad y al Señor….vi en la fragilidad, lo grande que Dios nos hace. De todo se sirve Dios para llegar a nuestro corazón.