Dice la primera acepción de la RAE que significa: «Mantenerse constante en la prosecución de lo comenzado, en una actitud o en una opinión» y qué difícil se hace a veces en nuestra vida perseverar, a veces por que vivimos corriendo, otras porque nos aburre y queremos cambiar…qué sé yo cuántas excusas se nos podrían ocurrir en un segundo para dejar algo o reorientar alguna situación cotidiana.

Por eso entiendo mejor la fe como don de Dios, porque no deja de estar en sus manos aunque participemos de ella y la hagamos crecer o afianzarse en nosotros. La fe es un largo camino que no tiene fin que se llena de incertidumbres, dudas, certezas y confianza.

Creer es comenzar algo nuevo y que se convierte en el motor de tu vida si tú quieres…porque seguro que Dios sí lo quiere.

Hoy nos unimos a la catequesis de primera evangelización donde la curiosidad comienza a transformarse en certezas y en confianza, pequeños pasos que les da un poco de dignidad, de sentir el cobijo de Alguien que los cuida en todo momento.