Hoy en la Eucaristía han hecho una gran ofrenda, las primicias de la cosecha y hasta un pollo…no es por la cantidad lo que la hace grande sino por el gesto de brindarlo al Señor y a los sacerdotes que los acompañan en su camino de fe.

Y a la tarde en la Adoración al Santísimo en Gamia me preguntaba…¿qué primicias le ofrezco yo al Señor?…

Los primeros minutos al despertar…los últimos antes de dar vuelta y echarme a dormir…tantos ratos sueltos en los que una jaculatoria o una breve oración se transforman en ofrenda…espero que grata y esperada para seguir creciendo Él y menguar yo…