El título de esta entrada dirá mucho a los seguidores del Real Oviedo pues es el lema del equipo y que se canta en el himno. Hoy me siento orgulloso de mi equipo por haber tenido el detallazo de regalarnos unas camisetas del equipo y las hemos repartido a los chavales de la misión y lo hemos pasado ¡BOMBA!. Hemos reído, cantado y hasta jugado un partido en campo grande…lo que me han hecho correr….

Y volviendo a la misión, me gusta el título porque al irnos esta tarde a Kenekou nos ha recibido casi el pueblo entero orgullosos de lo que están construyendo, una cooperativa de cría de pollos y cerdos que aunque lleva retraso han querido festejar por nuestra visita…quizás para evitar enfados mayores por el retraso de meses que acumulan. Espero que luego le pongan valor y garra y hagan buen uso de la instalación para traer prosperidad al pequeño pueblo.

La fiesta que montaron bailando durante TODA la visita, ni un segundo de silencio…así que no puede faltar un pequeño vídeo del jaleo.