Todos los días darían para llenar páginas de la cantidad de cosas que me pueden llamar la atención por la sencillez de la gente, la pobreza que abruma pero se relativiza con una sonrisa, la grandeza y exuberancia de la naturaleza…una mezcla de sensaciones que por momentos me desbordan y me dejan sin reaccionar. Esta mañana, visitando Bembereke y Bouanri, disfruté de ver la ilusión y la entrega con la que los misioneros inician nuevos proyectos, los esfuerzos por llegar al pueblo más recóndito o atender a las comunidades tanto de laicos como de religiosas.

Con todo…hoy quiero quedarme por esa sensación de que se puede dejar todo y quedarse con lo importante…si se va la luz…que se vaya…pero el Señor iba a acudir a su cita con su pueblo y el generador en marcha…pues lo facilita más todavía….