Llegó el momento esperado de poder escribiros por fin desde Gamia. Aquí comienza el descubrir la realidad de la evangelización de la mano de Antonio Herrero nuestro misionero permanente aquí en Benín.

Estos días nos ha acompañado un misionero de la diócesis de Barbastro-Monzón, Rafael Quirós. Y quiero aprovechar para darle las gracias por su acogida y todos los consejos que me ha podido dar estos días previos en Cotonou. ¡Gracias!

Toca descansar del duro viaje aunque debo reconocer que esperaba pistas de tierra, el país avanza rápido y creo que no hemos pasado por nada sin asfaltar hasta llegar aquí a Gamia y adentrarnos hasta la casa de la misión.

Mañana ya con calma comenzará el verdadero relato de esta aventura.

¡Gracias por seguirnos!